
"Como carbón para las brasas [...], así es el hombre rencilloso para encender contiendas" (Proverbios 26:21) | Leer: Proverbios 26:1.12
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El libro de Proverbios se recopiló hace unos 3 000 años, pero su sabiduría está al día con las noticias de último momento. A primera vista, dos proverbios del capítulo 26 parecen contradecirse; sin embargo, se aplican perfectamente a las redes sociales: «Nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, para que no seas tú también como él. Responde al necio como merece su necedad, para que no se estime sabio en su propia opinión» (vv. 4-5).
El equilibrio en estas afirmaciones está en las palabras «de acuerdo a» y «como»: no contestar como lo haría el necio, pero hay que responder para que la necedad no sea considerada sabiduría.
Mi problema es que, muchas veces, la necedad que descubro es la mía. A veces, escribo un comentario sarcástico o contesto del mismo modo. Dios detesta que trate irrespetuosamente a seres humanos como yo, aun cuando estén diciendo una necedad.
El Señor a quien servimos nos ofrece una amplia gama de libertades; por eso, podemos elegir qué decir, y cuándo y cómo hacerlo. Además, siempre podemos pedirle que nos dé sabiduría.
¿Qué motiva mis comentarios? ¿Ayudan a alguien? Que el amor sea tu meta más elevada.







