
¿Qué harías si te regalan un auto nuevo?
¿Lo manejarías o te pondrías detrás para empujarlo con todas tus
fuerzas? Creo todos lo conducirían. Pues debes saber que existen
personas que hacen algo parecido, esas personas se llaman cristianos
carnales.
¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? Gálatas 3:3
¿Qué clase de personas son estas? Están a
un sólo paso de distancia del poder y la productividad, y sin embargo
optan por ignorar esa posibilidad. En vez de manejar el auto y
disfrutarlo, deciden ponerse detrás y empujarlo hasta quedarse sin
energías ¿Quién querría vivir así?
Solemos decir que existen dos tipos de
personas: los salvos y los no salvos, pero el Apóstol Pablo nos corrige y
nos muestra que existe un tercer tipo de persona: los salvos pero no
espirituales. La persona espiritual es dependiente del Espíritu Santo,
dirigida y dominada por él, es una persona que procura andar en el
espíritu.
“Porque aún sois carnales; pues
habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois
carnales, y andáis como hombres? 1 Corintios 3:3
Estos son cristianos no espirituales, ya
que de ellos solamente nacen “celos, contiendas, y disensiones” ¿En qué
se diferencian de una persona que no conoce a Dios? No son agradecidos y
si lo fueran ¿de qué agradecerían? ¿De vivir una vida sin gozo?. Los
cristianos carnales ven la salvación de la misma manera que un granjero
ve cien hectáreas de suelo no labrado, como un montón de trabajo. Con
razón viven cansados y se quejan tanto.
Dios nunca quiso que vivamos cansados, derrotados y miserables. Él dice:
Si alguno tiene sed, venga a mí y
beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior
correrán ríos de agua viva. Juan 7:37
Él dice “venga a mí” no dijo “venga a mi
iglesia” ni “venga a mi sistema”. ¡Venga a Mí! Venga a mí y beba.
Identifica si has estado viviendo una vida cristiana no espiritual, si
aún alimentas celos, pleitos, envidia, y más. Si es así comienza a hacer
cambios, para empezar busca al Señor y pídele que te ayude a conocer su
Espíritu y disfrutar los beneficios de haber conocido a Cristo.







