
Suele pasar que cuando estamos en medio de una prueba o aflicción pensamos que no existe salida y esa sola idea nos va acabando.
Conocemos la historia de Job un hombre que sufrió y fue probado, Dios permitió que el Diablo lo probara pues sabía que la fidelidad que él tenía hacia su Padre era más fuerte. Dios da permiso a Satanás de tocar todas las posesiones de Job, pero con cierta restricción, es decir: le dice: “Quítale todo lo que tiene, ó toca todo lo que tiene, pero a él no lo toques, no pongas tu mano sobre él” Job 1:12
Si Dios permitió que Job fuera probado, entonces nosotros también podemos pasar por dificultades y Él siempre le pondrá límites al poder de Satanás, así como no le permitió a Satanás tentar a Job más allá de su capacidad para soportar.Todos nosotros podemos ser tentados algún día, pero 1 Corintios 10:13 dice: “Fiel es Dios que no nos dejará ser tentados más de lo que nosotros podamos resistir”.
Dios le da permiso a Satanás, pero un permiso limitado, y con esto llegamos a la conclusión de que sólo Dios tiene el poder para ponerle freno a Satanás, es decir: un “hasta aquí”.
Perdió su cosas, perdió a su familia, quedó enfermo, perdió el trabajo, no tenía nada de lo que había conseguido con todo su esfuerzo y llegó a lo más hondo que podríamos imaginar. Tal vez perdiste tu familia, te abandonaron, no encuentras un trabajo, estás enfermo y no ves salida alguna. Mira la actitud que tuvo Job, él estaba afligido, debilitado, pero eso no permitió que negara a Dios y se fuera contra Él. Si bien el llegó a estar deprimido, no permaneció así, se levantó nuevamente. Fácilmente él podía haberse dado por vencido y optar por lo que la mayoría haría, quitarse la vida, ya que aparentemente nada le quedaba.
Job sabía y entendía que lo amargo siempre viene acompañado de lo dulce ó en otras palabras después de la tormenta siempre viene la calma. Job aceptó lo que le sucedía.
Cuando Satanás lo dejó, vemos los que Dios hizo: “Quitó Jehová la aflicción y turbación de Job y le restauró y le bendijo al doble de lo que tenía”. Job 42:10
Ahora estás en medio de la prueba, pero si no apartas los ojos de Dios y te aferras a sus promesas, verás que esta tormenta pasará y Dios te dará mucho más de lo perdiste y llenará de gozo tu vida borrando el dolor.







