
La familia debería ser un sitio seguro, un lugar de crecimiento y desarrollo, un tiempo de preparación para la guerra, un hospital para aquellos que necesitan sanar y ser fortalecidos. Sin embargo, el diablo ha estado cumpliendo sus planes y lo que encontramos son hogares aburridos, desolados y tristes, espacios de batallas en vez de paz, donde se reciben golpes y heridas, hasta convertirse en el propio infierno.
Con sabiduría se edificará la casa, Y con prudencia se afirmará; y con ciencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable. Proverbios 24:3-4
La Biblia nos habla de lo necesarios que son en el hogar la sabiduría y el conocimiento, fortalecidos con un buen juicio, sin ir a los extremos, sin atacar ni insultar. Del mismo modo, habla de llenar nuestros cuartos de todo bien preciado y agradable ¿Cuáles? Los bienes que uno puede poner para su hogar son fuerza, disposición, amor, unidad, sensibilidad, paz, respeto, confianza y perdón.
“Antes de salir a salvar el mundo, primero da tres vueltas por tu propia casa” Proverbio chino.
Después de conocer muchas relaciones frías o rotas, hijos abandonados, padres irresponsables y abusivos, madres adolescentes sin deseos de querer vivir, no hay mejor forma de demostrar a las personas que Dios existe que por medio de una familia unida, llena de amor y paz. Por tanto, antes de salir a salvar el mundo, sería bueno que te preguntes ¿Mi familia es salva? ¿Estamos viviendo los planes de Dios?
Si te has dado cuenta que tu hogar no está viviendo en los planes y bendiciones de Dios, entonces tienes mucho trabajo que hacer y quiero darte las palabras que David dio a su hijo: “…Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.” 1 Crónicas 28:20
¿Disfrutas estar con tus padres, con tus hermanos, con tus hijos, con tu esposo (a)? ¿Disfrutas estar con tu familia? ¿Tienes el deseo de llegar pronto a tu hogar después del trabajo y pasar tiempo con tu familia? Si la respuesta a cada una de estas preguntas es negativa, es tiempo que cambies las cosas y llenes tu casa de bienes preciados. Anímate y esfuérzate por llenar tu familia de alegría, amor, unidad, respeto, perdón, etc.
¡Siempre cuesta empezar, pero vale la pena!







